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LIMÓN

WOT's Up / Aprendamos

Cómo hacer que tus limones duren más

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Advertencia: si está guardando los limones sobre la mesa o el mostrador, ¡lo está haciendo mal!

Los limones son un elemento básico del hogar debido a su versatilidad. ¡Se pueden usar en cualquier cosa, desde ensaladas hasta postres y cócteles! Pero hemos aprendido que si almacena sus limones en la encimera (como siempre lo hemos hecho), no obtendrá la vida útil más larga de sus limones. ¡Entonces compartimos algunas formas diferentes que hemos encontrado que le permiten aprovechar al máximo sus limones!

  • Guarda los limones en un tarro lleno de agua y pueden durar hasta 3 semanas. ¡¿Quien sabe?!
  • Guarde los limones adicionales sellados en el refrigerador. Coloca los limones en bolsas herméticas, exprimiendo todo el aire que puedas. En este estado, los limones pueden retener la mayor parte de su jugo y sabor hasta por cuatro semanas. La temperatura ideal para almacenar limones maduros (amarillos) es entre 39 y 50 ºF (entre 4 º y 10 ºC).
  • Congele rodajas de limón para agregar a las bebidas. Congele las rebanadas en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino, espaciadas para que no se toquen entre sí. Una vez congelados, colóquelos en una bolsa de plástico sellada y guárdelos en el congelador indefinidamente.
  • Refrigere el jugo de limón. A pesar de su acidez, el jugo de limón puede albergar bacterias si se mantiene a temperatura ambiente. Después de unos 2 a 4 días en el refrigerador, el jugo comenzará a perder su sabor. Deséchelo una vez que se vea opaco y oscuro o pierda la mayor parte de su sabor, generalmente entre 7 y 10 días.
  • Congele el jugo sobrante en bandejas de cubitos de hielo. Esta es la forma más fácil de congelar el exceso de jugo. Una vez congelado, transfiéralo a una bolsa de plástico sellada en el congelador.
  • Guarde la ralladura en un recipiente hermético. Una vez que hayas rallado el limón, mueve la ralladura a un recipiente de vidrio hermético. Almacenar en un lugar fresco y seco. La ralladura recién rallada pierde sabor rápidamente y puede convertirse en un riesgo bacteriano después de solo 2 o 3 días, ¡así que tenga cuidado!
  • Congele la ralladura sobrante. Si tiene mucha ralladura, espacie cucharadas pequeñas y apretadas en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino. Congele, luego transfiéralo a un recipiente apto para congelador.

 

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